Dos años de clandestinidad y policarbonadura...

Estimados amigos y amigas:
Parece mentira, al menos a nosotros nos lo parece, pero el próximo 14 de junio es nuestro segundo aniversario. Dos añitos ya desde que pusimos la primera piedra de la librería La Clandestina y de Editores Policarbonados.
Queríamos agradeceros vuestro constante apoyo, sabiendo además que seguiréis haciéndolo. Y qué mejor manera de celebrarlo que con nuestros libros. Por eso, desde hoy hasta final de mes:
-todos los libros de Editores Policarbonados se podrán comprar por internet (paypal) sin gastos de envío (para Península y Baleares).
-y para los que vengáis a comprarlos a la tienda, os regalaremos un libro de la editorial.


Y por si os habéis despistado de alguna novedad, os hacemos un breve resumen de todo el catálogo empezando por lo último de lo último (pinchando en los títulos tendréis más información de cada libro y podréis comprarlos):

Don Gerundio en el Bosque de la Prosa, de Mariano Velasco (e ilustrado por Francisco Poyatos). Con este libro iniciamos la colección Deslenguados, una colección dedicada a familiarizar a los más pequeños de la casa con la gramática y el uso del lenguaje castellano, desde una perspectiva didáctica y muy divertida. También es útil para estudiantes de español (y para todos los públicos en general, que no viene mal un repasito…). Y encima viene acompañado de un blog de lo más didáctico: http://dongerundio.wordpress.com/

En la colección Cortoletrajes ya tenemos dos novelas cortas. El paraíso intransigente, de Pedro Carrasco, gira en torno a la amistad, a la enfermedad, a las creencias y a las no creencias. Tribulaciones de un sicario, de Elena Casero es una novela con tintes negros e impregnada de un sutil sentido del humor.

En la colección Autores encontramos Ni libre ni ocupado, de Daniel Díaz (quien no haya oído hablar todavía de este libro es que ha sufrido un apagón digital) y August Tercero Foer: breve antología de un best seller. Lourdes Castro nos descubre la biografía y parte de la producción literaria de un autor injustamente desconocido. No es vano, es el primer best seller de microrrelatos de la historia.
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La colección poemas arrancó con Días como todos, de Jorge Arbenz y esperamos que vaya creciendo sin bajar un ápice la calidad de esta delicia de libro escrita por el maldito poeta Arbenz.

Y el grueso del pelotón, especialidad de la casa, es la colección Relatos:
Elefantiasis, de Raúl Ariza. 50 microrrelatos (o novelas cortísimas) que hacen un retrato cáustico de una sociedad decadente. Un libro para leer muchas veces porque cada relato da lugar a muchas lecturas. Está ilustrado por Carmen Puchol. Puedes seguir las novedades del libro, paso a paso en http://www.libroelefantiasis.com/
Estampaciones, de Alena Collar. Un libro de relatos diferente. Alena mezcla estampas con relatos de corte poético y otros de corte humorísticos, todos ellos aderezados con una capacidad de evocación impresionante.
Una brecha en medio de la rutina, de Teresa Bosque y Carmela Vélez. Estas dos enfermeras comparten un libro de relatos que hablan de una manera directa, sin tapujos, de la enfermedad, pero desde el profundo respeto a los enfermos y sus familiares y desde la positividad.
Blogs de papel (1), que esperemos que dentro de poco tenga la versión (2), es una colección de 15 relatos escritos por blogueros y blogueras de toda la geografía española y que mezcla múltiples estilos.
Relatos metropolitanos, de Mariano Vega, reúne seis relatos escritos en el metro de Madrid y pensados para leerlos en cualquier transporte público que se use a diario.

Este es nuestro pequeño catálogo que irá creciendo sustancialmente. Y sí, es una amenaza. Permaneced atentos porque si lo que hay es bueno, lo que viene no va a desmerecer en absoluto. Estamos convencidos de que los cuatro títulos previstos para el segundo semestre del año harán que nos consolidemos en ese sótano que supone editar a autores noveles o desconocidos, pero con una calidad literaria que les permitiría ver la vida desde un buen ático. Con vuestra ayuda y cariño a ese sótano ya está llegando luz y oxígeno.



Y que sepáis que la librería va a ser todavía más clandestina si cabe. Poco a poco los autores desconocidos y las editoriales pequeñas irán ganando más espacio en las estanterías, no sabemos si hasta conquistarlas del todo, pero sería una maravilla que así fuese.

Lo dicho, que muchísimas gracias por permitir que en estos tiempos convulsos de crisis (y no sólo económica sino editorial) un puñado de locos mantengan a flote La Clandestina y Editores Policarbonados.
¡Comprad, malditos, comprad! (y luego, si queréis, incluso podéis leer).

Un besazo y un fuerte abrazo clandestino y policarbonado para todos y todas.